La marca de Vermut Miró quería aumentar su penetración en las tabernas y bares del centro de Madrid.
Se ideó la campaña “Días del Vermut Miró”. Consistía durante al menos dos semanas, que las tabernas que se unían al proyecto regalaban una gilda por cada consumición de vermut.
Para ello se produjeron distintos materiales publicitarios tanto dentro como fuera de los respectivos locales. Además el propio local los promocionaba en sus medios digitales. A las tabernas se les apoyaba desde la marca con el material publicitario y el coste de las gildas.